Gustavo Herdoíza León... siempre pionero

 Eran tiempos de oro para la radio, días en los cuales la gente se concentraba alrededor del aparato mágico para escuchar voces y ritmos que se volvieron únicos, propios, muy cercanos, de esos tiempos es Gustavo Herdoíza León.

 Nacido en 1920, allá en Riobamba, muy joven llegó a Quito para estudiar lo que sería su profesión eterna: profesor, maestro, educador, con la que se comprometió al graduarse en el Instituto Normal Juan Montalvo, eso le costó mucho sacrificio personal, según recuerda su hijo Hernán: “Mi padre caminaba cuatro horas para llegar al colegio”.

 Pero, no era todo lo que ambicionó. Desde 1950 se dedica a la radiodifusión, luego de ganar el concurso (40 aspirantes) que organizó, Radio Casa de la Cultura, de locutar y dirigir en radio Gran Colombia el programa “La lotería del aire” de dos horas de duración.

EL RADIODIFUSOR
 En la radio Casa de la Cultura perfeccionó su locución de noticias, eso le valió para trabajar en radio Atahualpa. Carlos Larrea Córdova le entregó la dirección del Informativo Ahora que se mantuvo hasta que la radio cumplió los sesenta años.

 No habían pasado 5 años de trabajo en los medios radiales de ese entonces y ya decidió buscar su propio espacio. En 1955, un histórico 27 de Febrero, salió al aire Radio Tarqui con una potencia de 100w. El transmisor lo construyó el técnico italiano asentado en Quito, Luiggi Rotta, su costo 287.000 sucres, se lo pagó a plazos empeñando grabadora y máquina de escribir.

 Tarqui se constituye en el nombre más sonado de la radiodifusión ecuatoriana, porque a lo largo de los 60 años, entre su esposa, la querida Olga Leiva y su hijo Hernán, levantan toda una institución que guardó y conservó el estilo de Gustavo Herdoíza León.

EL PIONERO
 Desde su inicio, Radio Tarqui se constituyó en el espacio de las novedades.

 Los nuevos nombres hicieron sensación en la radiodifusión de esos días. El Maestro Juanito, su tribuna más cercana con el público, le abrió la puerta a la popularidad. La Hora Sabrosa le daría el éxito y la fama, mientras que La Sorpresa de la Una confirmaba su gran ingenio.

 No dejó su lado de educador, por ello, abrió El Niño y la Patria para despertar el espíritu cívico de los pequeños y las familias.

 Gustavo Herdoíza León trajo los reality shows a Quito, primero fue el programa Buscando al Cantor de los Barrios que salió al aire en 1955 y luego, en 1970 con Cante Usted si Puede logró presentar a algunas de las figuras de la canción.

 Y junto con la innovación de la parrilla de programación, vino el avance tecnológico constante, fue la primera estación en poner al aire las transmisiones móviles, y ya en los años 60 fue la primera emisora que contó con un transmóvil llamado Pájaro Amarillo que circulaba por la ciudad con concursos en vivo y premios.

 La música siempre le acompañ ó a Gustavo Herdoíza y los escenarios en vivo siempre le motivaron a traer grandes figuras o a romper esquemas, por ejemplo, en 1968 transmitió para las fiestas de Quito, desde el centro musical del profesor Clodoveo González.

 Los 70 fueron los grandes años de oro de Tarqui. Se convirtió en la “emisora de las multitudes” con sus programas, sus shows, sus transmisiones deportivas, sus éxitos informativos. Reportarqui y el Maestro Juanito se convirtieron en el espacio popular más representativo, democrático y plural, con alta respetabilidad.

 En 1973, Gustavo Herdoíza León, ante la fuerza que alcanzó la televisión, proclamó su sentencia: “No me quedaré con los brazos cruzados ante la competencia de la televisión” e hizo televisión, con el programa, La Hora Sabrosa, en Canal 6, Teletigre. Ganó nuevamente la mano, el espacio, la sintonía y el cariño del público.

 Y junto a él, a su estilo, está hasta esta fecha El Apagón, el tradicional conteo final del año, que Herdoíza lo impuso como tradición quiteña.

 Herdoíza León siempre estuvo haciendo historia, siempre pionero. “Fue un hombre creativo, visionario, soñador, luchador, diría que tenía una genialidad creativa” dice Hernán Herdoíza refiriéndose a su padre.

EL DIRIGENTE
 Siempre al frente de las reivindicaciones populares, sacó la radio a la calle para estar con la gente, para construir la ciudad. Su espíritu democrático, liberal siempre fue reconocido, por lo que la gente le confiaba sus problemas.

 Desde la integración en los barrios de Quito, hasta la llamada de los gobiernos a colaborar con ellos, con su palabra acertada, con su experiencia válida, se lo recuerda siempre presente, dispuesto a dar mucho de sí, y a poner su medio al servicio de las causas nacionales.

 Tan entregado fue que, en 1975, cuando el popular equipo SD. Aucas estaba en una crisis muy fuerte, lo tomó a cargo, y lo llevó a jugar una final con Liga Deportiva Universitaria, casi obtiene un campeonato, se lo recuerda gratamente por ello.

EL LÍDER POLÍTICO
 La política siempre le llamó la atención, por ello aceptó acudir a las urnas, salió victorioso en muchas de las ocasiones en las que participó.

 No todo fue victoria, también hubo tragos amargos. Así por ejemplo, en los sesentas, quienes manejaban la candidatura de Velasco Ibarra, contratan a radio Tarqui para hacer publicidad por el candidato, como pago, reciben un transmisor, que tiempo después se lo retiraron, pero él continuó con su respaldo al líder nacional, lo que hizo que lo identificaran mucho con el ex presidente.

 En 1960, fue elegido concejal de Quito, en la alcaldía de Julio Moreno Espinoza.

 Su popularidad era grande para 1978, tiempo en el que las circunstancias políticas le llevan a aceptar la candidatura a la Alcaldía, por el Partido Demócrata, que ve frustrada su actividad por la caída del ex candidato Francisco Huerta, y la Democracia Cristiana declina sus distintas candidaturas, pide a sus militantes apoyar a Assad Bucaram, de esa unidad nace el binomio: Roldós-Hurtado, Herdoíza lo apoya y ganan el espacio político, se recupera la democracia.

 A 1984, con el nuevo llamado a elecciones, Gustavo Herdoíza León gana abrumadoramente la Alcaldía de Quito, de la cual se erige como uno de los alcaldes más populares, especialmente para el sur de Quito, cumpliendo un período exitoso de grata recordación y orgullo para la capital.

EL DE TODOS
 En el 2005 la partida de su querida compañera Olga Leiva, logra parar esta carrera de emprendedor histórico de las grandes jornadas de la radiodifusión ecuatoriana.

 A partir de entonces, Gustavo Herdoíza León pasa a ser parte de la leyenda propia de quien todavía vive para mirar su obra, para sentir que desde hace buen tiempo dejó de ser para él y convertirse en el Gustavo Herdoíza León de todos nosotros.

Por Francisco Herrera Aráuz